El profesor eco (con minúscula), de la UCH

Por Ricardo García Moya

La Universidad Cardenal Herrera (UCH), como cualquiera de España, puede albergar entre sus profesores todo tipo de especímenes. La mayoría, por supuesto, son de costumbres morigeradas: un poco de Popper, quizá, como somnífero; algo de Pérez Reverte los domingos, alguna murga de Albinoni como rito precoital, etc. También pueden arrastrar aficiones singulares: coleccionar esquelas, hurgarse la nariz o jugar a ser héroes del progresismo social. Estos últimos suelen exponer sus atributos éticos en los escaparates del catalán “Levante” o el castellano “El País” (edición acomplejada y catalanizada de la Comunidad Valenciana), como es el caso de Manuel Martínez Sospedra, profesor de Derecho de la UCH y autor del artículo “El bollo de la corona” (El País,16/09/02); donde ya en el epígrafe salta la chispa genial de este Cabrera Infante local, pues la corona a que se refiere es la de Aragón ¿ captan la sutileza?.

En el artículo del bollo hallamos el perfil de una subespecie autóctona: el profesor eco (con minúscula y sin relación con el semiólogo Eco), capaz de aprender y repetir cual cromática psitácida conceptos y consignas del chauvinismo condal. En su escrito, vehementemente, aplaude la “iniciativa maragalliana” de recuperar la Corona de Aragón, así como la praxis de los “socialistas de Aragón, Baleares, Cataluña y este país”(sic). El profesor eco, tras ver la luz, se erige en apóstol de la recuperación del nombre de la antigua Corona de Aragón; pero, fiel al autoodio , rehuye citar el de Valencia, sea como reino o ciudad . Estos guiños de progre de mantequilla son muy celebrados por el pijerío colaboracionista y parásito. Si en lugar de Maragall (catalán, polanquista, millonario, pesoista...), hubiera sido un político de UV quien propusiera el retorno de la Corona de Aragón, el eco hubiera devuelto carcajadas estruendosas.

El profesor eco ,chulapón ante el débil, asesta manotazos a los valencianos que ven el “fantasma del perill catalá”. También es sorprendente que un profesor de Derecho de la UCH diserte sobre el proyecto de Maragall, ”la Corona de Aragón supone hoy...”, cual si fuera un ente político aprobado por las Cortes. Según eco (con minúscula, insisto), oponerse a la verdad de Maragall es pasar a la antología del disparate, necedad e indocumentación. Además, para demostrar lo erudito que es, se hace eco de una cita de Fuster que, a su vez, era eco de otra del catalán Muntaner: el ”exempli de la mata de jonc”(sic); que en idioma valenciano es “eixemple de la mata de junc”. La razón etimológica, tan esgrimida por el fascismo lingüístico, no es tenida en cuenta con este porcino jonc, jonc, jonc del IEC y la AVL ; ya que el perseguido “junc” valenciano es acorde con el latino “juncus” .

Nosotros, para equilibrar sonidos, nos haremos eco de unos ciudadanos que, en 1801, se alzaron contra el ladrón Don Jorge Palacios, un intendente del Reino de Valencia que tuvo que huir disfrazado de fraile. En la Biblioteca Nacional se conserva el manuscrito de la zarzuela “Dn.Jorge Palacios”, donde los amotinados aparecen en escena tras el sonido de las caracolas de guerra, siendo esta su primera frase:”¡ Vixca Valencia triunfant! ” (BN. Ms.3905, any 1801) .Pese a que la artillería de Don Jorge Palacios amenaza Valencia, el “parlamentari del campament de Patraix” advierte a las autoridades que lucha ”pera defendre els Drets y Furs”. En el idioma valenciano de 1801 se mantiene la clásica preposición “pera” , vigente en la actualidad; aunque por aquello del qué dirán, hasta los valencianistas la corrompen en la catalana “per a”. El diálogo ,al tratarse de una reivindicación basada en los Fueros, emplea lenguaje jurídico que podría interesar al profesor eco.

El cabecilla usa el plural “abolixen”, inexistente en el defectivo verbo castellano homólogo. Los valencianos podemos decir en primera persona del presente de indicativo: “yo abolixc esta lley”, con la morfología de 1801 y actual; o traducirlo al catalán “jo aboleixo aquesta llei”, pero no al castellano. Y no se asusten por “lley” con semivocal. Así aparece en el idioma valenciano desde Joanot Martorell a Fullana, incluidos barrocos y costumbristas: "instituint lleys"(Const. Universitat de Valencia,1655); "per la Patria y per la lley"(Mercader: Vida de f.P.Esteve 1677); “de qualsevol lley”( Llibre de establiments de Paniscola,1701); "que alçava palleta a la lley"(Galiana:Rondalla,1768), etc. El cambio de “lley” por “llei” fue obra, como siempre, de los colaboracionistas y acomplejados del 1900.

En la zarzuela de 1801 hay voces que un profesor eco y de Derecho de la UCH debe conocer. Así, el parlamentario dice: “este pleit “, y no se hace eco del idioma vecino que le daría “aquest plet”. Tratando de leyes no falta la referencia al código por antonomasia, el de Justiniano : ”per una lley del Códic de Justiniá”. En el idioma del IEC -que es el de la academia eco de Ascensió- ordenan usar “codi” y el latinismo “còdex” ( adoptado por el IEC hacia 1920). Para guardar la ley ( y, a veces, para atropellarla) , existía el “eixercit” alojado en el”quartel de milicians”. Nótese que el autor de la zarzuela escribe “quartel” en 1801, pues “caserna” era y es un galicismo castellano introducido por las tropas borbónicas en el siglo XVIII. Hoy queda el topónimo castellano “caserna” en zonas como Cuenca o Valencia; aunque a partir del 1830 los catalanes comienzan a usarlo y -un siglo después- colaboracionistas como Fuster o Guarner se hicieron eco del barbarismo. En la zarzuela hallamos más ejemplos del idioma perseguido por los comisarios :”un milló de homens” ( no el catalán “un milió d´homes” ), “y nos vullguen sofocar” (no el catalán “i ens vulguin sufocar”),etc.

La Comunidad Valenciana es como esos edificios con solera del barrio del Pilar a los que, con la excusa de la restauración, se les aplica una pesada estructura de andamios de hierro. Pasado un año o dos sin que aparezca un obrero, la lluvia y el peso del armatoste derriba el edificio supuestamente protegido. Este año, gracias a nuestras santas autoridades y el pesado andamio de la AVl, se sigue estudiando ideología catalanera e idioma catalán en nuestras escuelas, institutos y universidades. Tengo aquí un libro de texto de un instituto de Alicante (que lleva 20 años negándose a poner la Real Señera y la bandera de España en la fachada, ¡ ríanse del Ayuntamiento de Bilbao!, con el consentimiento tácito de la pepera Inspección) , y todo él, el libro, es un eco de Cataluña; incluido el del otro Maragall, el poeta Joan :” Sota del sol vacil·lant...”(Ed.SM). Aquí, entre el serio Freddy y la sonriente Godzila -más la ayuda de Maragall y sus dulces ecos-, no van a dejar ni el Micalet.

Diario de Valencia 29 de Abril de 2002

INDICE

http://rgm.idiomavalencia.com