El divino Josep Lacreu

Por Ricardo García Moya

Desde hace 20 años, un fun­cionario que se llama Josep Lacreu es el escorchador o des­ollador oficial del idioma valenciano. Desde su despacho en la Conselleria de Cultura ha facilitado la introducción de léxico, morfología y sintaxis del Institut d’Estudis Catalans en los diccionarios y gramáti­cas que le encargaba la Generalidad del PSOE y, al ser tan eficaz, el PP lo mantuvo en la poltrona para que siguie­ra su labor. Lacreu es un fósil viviente, como el celacanto, de aquellos tiempos del Cipriano en que, “desde la perspectiva institucional" (frase orgástica para Lacreu), urdían maldades contra la Real Señera o el títu­lo de Reino. De sus cerebros y nuestros impuestos salían vejaciones toponímicas como La Comunitat, Levante, País o Mediterrània, mientras santi­ficaban al Principat de Catalu­nya en los textos escolares.
En Lingüística se llama rui­do al conjunto de elementos que interfiere el proceso de co­municación, y a Lacreu le pro­porcionaron cacerolas para aturdirnos, ya que en sus dic­cionarios y gramáticas (Gene­ralidad-Bromera) introduce como valenciano todo tipo de mierdas léxicas catalanas y arcaísmos que dicta el IEC: perruqueria, amb, tipus, en­sems, lloure, cap de setmana, aviram, drapaire, plenar; em­plenar, boletaire, xaia, noi, monjo, rellotge, efa, gaire, etc. Los poderosos de antaño tenían enanos escorchadores a sueldo para torturar con arte al enemigo, y a Lacreu se le encargó la misión de arrancar lentamente, sin piedad, la epi­dermis a la lengua valenciana. El solito, según pregona el día­rio catalán Levante, “ha hecho ya todo el trabajo de la Acade­mia” (24-02-02); pero no crean que Lacreu es un solitario chu­locojones, pues le ampara todo el catalanismo histérico-místi­co del PPSOEU, siendo proto­tipo de blando valenciano que propaga la catalanización a cambio de un sueldo ¿o lo hace gratis?
Eco del IEC, Lacreu rechaza los matices léxicos y morfosin­tácticos extraños al catalán. Así, la frase: “gavinet pera es­corchar este abre " está en idioma valenciano, mientras que “ganivet por a escorxar aquest arbre” está en el cata­lán que impone Lacreu. ¿Dife­rencias mínimas? De acuerdo, pero existen, aunque despre­cien “abre” por ser creación valenciana del XVII, y “escor­char” o “gavinet” por aparecer en el XV; en realidad se conde­na todo lo que obstruya la catalanización, pero el “abre” valenciano está ahí: “la fulla en lo abre” (Ballester: Ramellet, 1667); “tocá en este abre” (Gonçales, R.: Sacro Monte Parnaso, Valencia 1687); “del Turia, de abres tot ell ben rodat" (Ros, Carlos: Pa­per graciós, 1740); “abre tan ple de cacau” (Coloqui de Tito y Sento, 1789); “com el tronc de un abre” (Conversacions de Saro.1820); ”D’abres de riu la plantá no fases en el secá" (Aforismes rurals en catalá, traduits al valencia, 1853); “de mal abre, males rames” (Es­crig: Dicc. 1887); “se deixará vorer un abrerio grandisim" (Alarcón, V: El tenorio de Al­sabares, Elig 1892); "me talla­ren els abres” (Serrano, A.: Una sublevació en Jauja, Elig 1896). Lacreu engaña al propagar, por ejemplo, que la cata­lana "maduixa" es valenciana, siendo más papista que el papa Corominas, pues el catalán recuerda que “fraula, fraular fraulera” son las voces valen­cianas y, añade, de probable origen mozárabe. Opuesto al “ruido” de Lacreu existe el proceso de “desambigüiza­ción”; p.ej., en idioma valen­ciano tenemos "escorchar, es­corchador" con la acepción de desollar, desollador, y “matari­fe” y “matader” como deriva­dos del verbo valenciano “ma­tar”. Un “escorchador" o "es­corchaor” puede arrancar pie­les o cortezas de árboles, pero no sacrificar pollos en el “ma­tader, mataero", según las va­riables dialectales del idioma valenciano. La voz “matarife” estaba arraigada entre estos profesionales de habla valen­ciana a principios del XX y, aunque Corominas sugiere que es arabismo de origen des­conocido, sólo se documenta a partir del XIX en las lenguas peninsulares. El sustantivo matadero oscilaba entre la apócope y la supresión valen­ciana de la “d” intervocáIica: “matader: donde se mata y desuella el ganado” (Escrig 1887); “arribara al mataero sinse por” (Bernat, Ll.: El terreno, 1894); “en fi, al mataero" (Escalante, Eduart: Matasiete, 1884); “que n’hia en lo mataero“ (Liern: La mona de Pasqua, 1862)
Los diccionarios de Lacreu reflejan la morfología que im­pone Catalunya, sin respetar la “ch” clásica: “m’ha deixat tot escorchat..., viva escorcha­ren / gran fetillera...,fon escorchat, per mig serrat ....., com no escorchá“ (Roig, Jaume: Es­pill, 1460); “escorchat com Sent Berthomeu...,lo cuyro que havia escorchat" (Esteve: Liber, 1472); "escorchant un gran cervo... escorchaven" (Martorell: Tirant, 1492) “escorchador“ (Exulve: Prae­clarae artis, 1643) “de escorchats tenim lo nom" (Fiestas Inmaculada, Valencia, 1663, p.342); “es escorchat“ (Tormo, B.: Relació que fa a Thomás. Valencia, a. 1769). “Escor­char: desollar. Escorchador: desollador” (Dicc. RACV,1997) ¿Lo ven? Existía frontera mor­fológica y semántica entre los “escorchar, escorchador" va­lencianos, los “escorxar, escor­xaires” catalanes, el francés “écorcher", italiano “acorza", el antiguo gallego “escou­char”, etc..
En su “Vocabulari de barba­rismes” (Generalitat, 1995), Lacreu está hecho un tío machote y prohíbe las grafias de la voz reloj en idioma valen­ciano, imponiendo el arcaísmo “rellotge” con la “t” de marras que, casualmente, es la forma catalana actual. El sustantivo valenciano, desde el XV se sin­gularizó con variables conso­nánticas, especialmente con la sonora nasal “n” donde el catalán sitúa la “t" sorda: “relonges, per rodes, cordes" (Roig, Jaume: Espill, 1460); “relonge" (Vinyoles: Obres en lahor de Sta. Cathe­rina, 1511); “perfets relonges" (Pineda: Sentencia, 1561); “re­longer“ (Pou: Thesaurus, 1575); “rellonger mestre de fer rellonges" (Exulve: Prae­clarae, 1643); “lo relonge del estudi” (Const. Universitat Va­lencia, 1655); “rellonche de plata” (Mulet: Bib.Nac. Ms. Infanta Tellina, h. 1660); “re­lonche de arena" (ACV. Ms. Melchor Fuster, h.1680); ”sen­yalada en lo relonge” (Mas: Sermó S.Vicent, 1755); “re­lloncher: relojero” (Rosanes: Voc. val.1864); “el rellonche" (Millás: Els microbios, 1884); “relloncher” (Choguet valen­ciá estrenat en Eldorado, Bar­celona 1901);”els tals rellon­ges” (Gadea: Tipos, 1908); “re­llonge, rellonger" (Dicc. RACV, 1997).
Usando plural mayestático, el divino Lacreu dice a sus ad­miradores del diario catalán Levante que: "nos mostramos moderadamente tolerantes". Chulapón gendarme del PP contra la barbarie blavera, nos perdona la vida y, sacrificándo­se, no tiene inconveniente en seguir dándonos pienso com­puesto del Institut d’Estudis Catalans a los valencianos, con el aplauso del PP y un buen sueldo del erario público.

Diario de Valencia 10 de Marzo de 2002

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