El gori-gori en idioma valenciano

Por Ricardo García Moya

Con cien subvenciones por banda, Giuseppe Grilli (Italia, 1946), navega puñal en boca por aguas del Reino. Si los cor­sarios entregaban parte del bo­tín a quien les había concedido patente de corso, Grilli captura escritores como Pere Jacint Morlá (+1656),y, tras `normalitzar´ su obra, los ofrece a Ca­taluña. ¿Qué recibe a cambio? Todo, desde trabajo como pro­fesor de catalán hasta la Creu de Sant Jordi 1996. La Generalitat Valenciana, manirrota y colaboracionista, ya ha distri­buido por todas las universida­des la "Antología de poetes catalans", donde Grilli convierte en catalán a Morlá. Estos zapa­teados sobre nuestros testícu­los son jaleados por la academia de Ascensión y los costaleros del P.P. aprovechándose de los dogmas que han impuesto; co­mo que una voz valenciana no debe coincidir con otra españo­la. La realidad es más sutil. En los versos de Morlá hallamos "antichrist" y "Christo", sien­do las dos correctas; y así lo de­fendía Corominas al glosar la frase: "el Sant Cristo de Pa­terna" (DECLLC), El etimólogo, en catalán, decía: "Jo no he cregut mai que Cristo siguí un castellanisme"; y recordaba la reacción de un cursi valenciano que afirmaba que "Cristo es castellá", pero Corominas refle­xionaba: "per a mi ens ve dels mossárabs".
Las sordideces que practica Grilli con el idioma valenciano son idénticas a las de Rita Bar­bera y Campa; p.e., fulmina to­da "ch" del manuscrito de Mor­lá; "dels nobles los mes machucos,,,/ y los frares en capuchos" (BUV Morlá: Ms. 666, h. 1649); que Grilli corrompe en: "matxuxos" y "caputxos" (p. 172). Presentado como "especialista de renom internacional en poe­sía catalana" (Antología, p. 7), Grilli se burla de la morfología original: "fondellol", presente en dos versos, lo convierte en "fondellos"; las "chufes" las transforma en "xufes" y el sustantivo "morritort" lo muta en "morriort" pese a que el con­texto no admite dudas: "les que anaven de part, / no tastaren morritort". Las hojas del morritort poseen un sabor picante y propiedades que, según pare­ce, perjudican a las embaraza­das, por lo que en las fiestas del "Sant Christo de la Corona" beberían y comerían "anís, fondellol, coques, pastís, chufes..." (Ms, 666), pero no morritort. La voz está documentada desde los clásicos: "en lo meu hort / e morritort" (Roig: Espill, 1460); "morritort: nasturcium" (Esteve: Líber, 1472). El vocablo se extendió por la ruta valenciana a Lleída y -por aquello de la apropiación de léxico literario valenciano-, los del IEC han ido postergando las sinónimas ca­talanas "murrissá, créixecs, graixes..."
Grilli falsea las morfologías valencianas. Así, la de "ba­luart" la catalaniza en "baluard", al gusto del IEC y su mascota AVL. El filólogo italia­no olvida que "baluart" es gra­fía culta al derivar del galicis­mo ''balouart" y que el sustan­tivo militar aparece en idioma valenciano antes que en cata­lán: "davant la porta... un baluart" (Joanot Martorell, h. 1460). La unión de vibrante so­nora y dental sorda "rt" en po­sición final fue respetada hasta la llegada del fascismo catalanero que imponía la sonora "d"; pero tenemos documenta­ción: "fortificar o reparar los baluarts" (Pou: Thesaums, 1575); "y lo baluart respongué" (Dietari Porcar, 19 febrer 1599); "lo baluart tir a tir" (BUV Ms. 666, h. 1649); "guarnit com un baluart" (Clavero de Falces: Poesies, 1668) "desde el Baluart del Grau" (Bib. Nac. Ms. 3905, 1801); "baluart" (Fullana; Voc, 1921); "baluart" (DRACV 1997). Partidario de la claridad léxica. Morlá escri­bía: "So Agramunt, al cánter dígali cánter, / al salchichó, salchichó" (Ms. 666); algo que no hace Grilli cuando afirma que Morlá usa la lengua catalana, pese a que el manuscrito lo des­miente: "aquell que té art poetich / de la llengua valenciana". No es lo mismo el catalán "salssisot i salsítxaire" que el valen­ciano "salchichó y salchicher". Observen que el tratamiento valenciano de cortesía "so" aparece en el texto (So Morlá), por lo que no es neologismo sai­netero del XIX como creía Fuster También usa adjetivos valencianos como "robust", creado por fray Antoni Canals: "fort e robust" (Scipió, c. 1395), a partir del latín "robustus". El vocablo tuvo éxito entre los clá­sicos: "un rey robust" (Roig: Espill, 1460), y los barrocos como Morlá: "ab lo chonech més robust" (Morlá, h, 1649), apareciendo el sustantivo "robustea" (Escrig: Dicc. 1887). Es evidente que el romance cata­lán se alejó del provenzal gra­cias a la asimilación del idioma valenciano de Canals, Roig y Martorell, así como el de los alumnos y profesorado valen­ciano en Lérida.
Para obtener una Creu de Sant Jordi hay que despreciar la historia del idioma valen­ciano y su proceso de creación y evolución constante hasta la llegada del fascismo catalanero. Así, por ejemplo, del verso "el Mícalet... tocava lo gori-gori" que Morlá escribió entre 1630 y 1650, ningún etimólogo dice nada, pese a que en catalán aparece "gori-gori" si­glos después y en el dicciona­rio de un valenciano afincado en Barcelona: "Gori-gori, veu onomatopeica estrafent el cant dels sagristans. 1.a doc.: 1839, Lab." (Corominas), Puede que tenga razón el etimólogo catalán, y que el gori-gori fuera onomatopeya del canto fúnebre de curas y sacristanes en los siglos XVIII y XIX; pero en el idioma valenciano del 1600 alude inequívocamente a una melodía alegre y festiva. En las estrofas donde Morlá describe las "mil festes" en honor del "Sant Christo de la Corona" no hay nada lúgubre: el pueblo degusta "fondellol, anís, coques y chufes", el ba­luarte dispara la artillería, "ensengueren mil graelles / per les plaçes y cantons"; todo es luz, las jóvenes ponen faro­les y "cresols totes les velles"; los cohetes y petardos acom­pañan al tabalet y dolçaina, la guilindaina, chirimies, chaco­na; estruendo al que se suma "lo sambori" que "repicava les folies y el Micalet tocava lo gori gori". Todo alegre, desde la folía o danza de música enlo­quecida hasta el gori gori de las campanas del Micalet, Evi­dentemente, el gori-gori del idioma valenciano del 1600 tenía connotaciones festivas; es decir, sería semánticamente antonímico del actual.
Existía "gorga" (garganta, remolino en un río, etc.) en castellano medieval y valen­ciano, así como los derivados gorguera, gorgorito, etc.; pero, por raro que parezca, del pleonástico "gori-gori" nadie ofre­ce ejemplos medievales, así que los valencianos y castella­nos del XVII serían los prime­ros de las románicas hispáni­cas; aunque existía "gori", pa­labra vasca: "gori significa centella" (Poza, Andrés: De la antigua lengua, 1587, f. 16) ¿Aludía gori-gori a las rítmi­cas centellas del martilleo del terrero? Pero el vasco gori también tenía acepciones de incandescente y ardiente; aso­ciándose al fuego, al color rojo (gorri) y la sangre, recordando el "gore" inglés. El origen onomatopéyico es simplista, al no valorar la presencia de gori en la franja del indoeuropeo. En India, por ejemplo, se ve­neraba una diosa Gori y, como anécdota, actualmente está de moda en aquel país la canción en hindi e inglés "Gori, gori", de Anu Malik (Esta chicona no es del Fascisforum 2004; lo de Anu es nom propi, res que vorer en la fínor lléxica ca­talana "anus"; y lo mateix Malik, sinse parentesc en el valencia melic, o el catalá "llombrigol").

Diario de Valencia 16 de mayo de 2004

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