Palabras, sólo palabras de 1776

Ricardo García Moya

Injustamente, en las clases dedicamos más tiempo al alum­no irrecuperable, especializado en porros, que al correcto. Igual actué en el comentario sobre el "Romans del pleit del pollas­tre" (Archiu Mun. Elig, Ms. H/59, any 1776), al ocupar más espacio el catalanero Sansano (*) que el análisis de un texto que -por ser ilicitano y anterior al fascismo idiomático-, sirve para responder a los que niegan la cohesión de la lengua desde Oriola al Cenia. El manuscrito H/59 es un árbol de Jauja del que pende apetitosa repostería lingüística; p. e., los sustantivos ornitológicos valencianos 'avió' (v. 304) 'blanques y papagalls' (v.l2), en versos donde el poeta afirma que volará "com un avió", aludiendo al vencejo cas­tellano y 'vinjolita' catalán. Con más tradición, 'blanca' es­taba documentado como ave en el Líber de Esteve (a. 1472); y poco después, en el Renaci­miento, el humanista Palmireno confirmaba que `blanca' equivalía a la picaza castellana (E1 estudioso, 1573), igual que haría Escrig en el XI , 'blanca: picaza' (Dicc. 1887). Respecto al pájaro parlanchín, Corominas reconoce que "papagall pareix haver predominat com a forma valenciana" (DECLLC); aunque olvida ofrecer testimo­nios cercanos al 1776, que sí existen: `un papagall, que ab artifici parla' (Ortí: Cent. S. Vicent, 1656); tcom lo millor papagal´ (Serres: Real Academia, 1669); ´lo mateix que un papagall´ (Orti: Quinta Centuria, 1740); 'com un papagall´ (Conv, entre Saro, 1820); 'papagall molt parlaor' (El Mole, 1837); `papagall´ (Bernat: Un ensayo fet en regla, 1845): 'papagall' (DRACV 1997). Hoy, en Elche, la inmersión del PP impone el catalán 'papagai'.

Este manuscrito que jamás salió de Elche -compuesto pa­ra solaz de ilicitanos-, alberga neologismos como `berlina´ y mozarabismos como 'barraca'. El nombre del vehículo apare­ce en el XVIII en valenciano y castellano (posteriormente, en catalán); mientras que el pre­rromano 'barraca' se documenta por primera vez en una escritura valenciana de 1249. En Elche escribían 'les semanes' (v. 268), con unificación gráfica de sibilante sorda y so­nora en 'pasar´ y ausencia del grupo consonantico 'tm' (no 'setmana'), acorde con el va­lenciano moderno (Corominas recuerda que sólo escuchó 'semana´ en el Reino: 'llevat del valencià, on no recordo més que semána, la semána pasá, fíns al Nord, Vistabella, 1935', DECLLC), Era la grafía acep­tada y no sólo en Elche: 'una semana' (Roig: Espill, 1561); 'per lo mateix orde les semanes' (Const. Universitat de Valencia, 1611); 'dites semanes' (Archiu Hist. Oriola. Llibre obrers de vila, 1625); 'se­mana de passió' (Archiu Mun. Castelló, Inv, Sta, María de Castelló, 1653); 'la dita Junta de Semaners' (Archiu. Mun. Alacant, Cap. vi foraster, 1673); 'semanes' (Est, de la sissa, 1659); 'per semanes' (Ord. costa, 1673); 'cada se­mana del mateix' (Llibre establiments de Peniscola, 1701); 'dijous desta semana' (Rahonament, 1759); 'dos sesions semanals' (Semanari El Bou solt, 1877); 'periodics y semanaris´ (Serrano: Una sublevació. Elig 1896); 'semana, semanari' (Fullana: Voc. 1921).

En el texto ilicitano de 1776 hay verbos tan interesantes como 'batechar' (v, 88), 'menchar´ (v. 156), `chiular' (v. 71) y 'cacarechar' (v. 167), con palatal africada sorda, grafía que Sanchis Guarner condenaba por ser de 'las clases popula­res de la ciudad de Valencia' (¡Quína agonía de colaboracióniste, sempre sembrant despreci al proletariat, als botiguers o als burguesos de Va­lencia ciutat!) En el manuscri­to figura el insólito verbo va­lenciano 'canechar', alusivo al efecto del sol playero o cam­pestre sobre el rostro: enroje­cimiento, lesiones cutáneas y 'mudar' la piel. El protagonis­ta Salvador Mas, que ha ido a Santa Pola, 'ix pronte de la barraca, / mes ixqué tan canechat / de la fresqueta...´. El au­tor ironiza sobre 'la fresqueta', en realidad un calor tan sofocante que "tota la pell mu­da' (v.118). Sea en Elche o Valencia, los comisarios amaes­trados por la Generalidad y Lacreu (Dicc. Barbarismes) prohiben voces patrimoniales como 'bulto´ por su paroni­mia castellana. El ilicitano es­cribía: 'no vol a bulto y grapats' (v. 106); pero en los ins­titutos y universidades engañan al alumno diciendo que `bulto' es barbarismo y que hay que usar 'embalum´ un arcaísmo corrupto derivado del latín `volvere' que, aban­donado en el XV fue adoptado por el fascismo catalanero. ¿Motivos? Ser más diferencia­do del castellano; 'embalum subsituiex en bon llenguatge català la paraula bulto' (Ruyra; Obres, Barcelona, 1949)

Embudo etimológico, Corominas no da entrada en su dic­cionario a 'bulto', remitiendo al castellano; pero resulta que 'bulto´ -con acepción de cuer­po de persona o de objeto volu­minoso-, surge en el Renaci­miento, tanto en valenciano como en castellano. Existe, por tanto, documentación que oculta el fascismo filológico y que legitima su uso por el poe­ta ilicitano de 1776: `bultos' (Pou: Thesaurus, 1575); 'un, home de bulto' (Mendoça, M.: Fiestas Conv. del Carmen, 1622); 'no mes que bulto' (Ballester, Batiste: Ramellet, 1667); `no parlaba sino a bulto' (Galiana: Rondalla 1768); 'els bultos' (Coloqui de Tito y Sento. Valencia, 1789); 'parlant a bulto y arreu" (Bib. Nac. Ms. 15503, Prims y grosos, 1859); `fent bulto' (Balader: La capa no sempre tapa. 1876); 'Lo Sant Bult... fugir, amagar lo bulto' (Escrig: Dicc. 1887); 'bult´ (Fullana: Voc. 1921); `bult' (DRACV 1997) La variable 'bult' aludía prin­cipalmente a imágenes o 'bults' sagrados. En Elche, insistimos, no sólo en Valencia ciudad, hallamos en 1776 los verbos `vore' (v.79) y `amparar' (v.61); el adjetivo 'llarc' (v.186), los sustantivos 'tío, sanc, pleit, pesebre, apelació, fanc, rato...´. Todos prohibidos en 2004 para que encaje la fas­cista unidad de lengua y terri­torio, pues la Generalidad de Camps los sustituye por ar­caísmos y catalanismos: `veure, llarg, oncle, sang, plet, gripía, apel-lació, fang, estona...´. En Elche, el neutro 'lo' era pa­trimonial: 'lo millor que li parega' (v.322); igual que la pre­posición 'en' ante topónimo, 'en Alacant' (v.133); y, semán­ticamente, `fulla" también alu­día a hoja de papel: 'pleyt... fulla'(v.143).

Los comisarios de Camps, en lugar de defender hasta los matices del idioma valenciano, lo aplastan. En el texto de 1776 leemos: `y allá va la segón part' (v.32), donde el autor usa el recurso del ordinal 'segón', masculino o femenino según el género del sustantivo que complementa. Esta carac­terística está perseguida por la inmersión que, por el con­trario, introduce escoria cata­lana como `tripla estona' (Gramática de la Generalitat de Bromera) El visceral Corominas, excitado, incluso nos insulta por usar el citado ordi­nal como femenino: 'els valencians... el viciós idiotisme la segón casa, la segón sequia' (DECLLC, VII, 748). La mor­fología ilicitana no es la catalana de Canal 9 (la asquerosa de 'ofereix'), sino acorde con la moderna valenciana de 'agraixca' (v.240) o `divertixca´ (v.245). En Elche usaban el sustantivo 'guales' (v.248), grafía recogida por Ros en 1764 (no 'guatlla'). El idioma valenciano, sea en Elche o en Burriana, está pro­hibido. Muchas sonrisitas de Camps y Nolla, mucha Bienal de la Merda de la Ciscar, mu­cha Panderola del pedante de la COPE y muchas críticas a Carod-Rovira; pero el PP ha eliminado de la enseñanza el idioma valenciano y, poco a po­co, lo está haciendo con el es­pañol.

Diario de Valencia 22 de febrero de 2004

(*) Presuntamente referido a Biel Sansano, profesor de catalán de la Universidad de Alicante.

INDICE

http://rgm.idiomavalencia.com