Vila Joyosa, `carrer de Valencia´

Ricardo García Moya

El día de Sent Chusep aparegué fosc en Benidorm. Al­guns turistes majors, en came­tes fíl d'aram, gots de conyac en la pancha y bragueta mig auberta, pareixien pollastres congelats d´un oli de Magritte. Em prenc un alçapius y, tremolant, llixc els rótuls fallers catalanisats per el PP (me han dicho que los de Valencia, sal­vo fallas como plaça Santa Creu, parecían escritos por Carod). El ripio fallero "ma d'obra ensinistrada" refleja el éxito de la catalanización en Benidorm. Camino unos me­tros y, en la calle Gambó, el Hotel Avenida de Benidorm luce bandera catalana, no va­lenciana. El encargado, abu­rrido, contesta: "¿No es la mateixa?". Después de ver a las autoridades del PP en Cas­tellón, más la televisión de Empar Recatalá refregándo­nos el catalán y las cuatro ba­rras día y noche, ¿qué pode­mos esperar del pueblo? ¡Ay, Camps, estás haciendo la labor de Carod! Com estic més cremat que Trillo Banderes en Santa Pola, en una pujá de sanc desidixc tornarmen a ca­sa per Vila Joyosa.

Antes del fascismo calalanero, saliendo de La Vila estaba el cartel de la playa del "Pa­raís". Hoy aparece con el cata­lán "Paradís", gracias a la in­mersión de la Generalitat, El topónimo testificaba que la supresión intervocálica no fue 'traspiés morfológico d'un palleter del sigle XIX. Desde las pragmáticas reales del XIV al Dicc. Real Academia Valencia­na (a. 1997), tenemos documentación de esta voz de éti­mo iraní: "porta del Parays" (Bib. Cat E Bonsoms 71763, Pragmática, Valencia, 1394); "parais" (Ferrer, S. Vicent: Sennons, c. 1413); "paraís" (Roig: Espill, 1460); "Reyna del Parais" (Ms. Jardinet d'orats, en moltes llengües, e. 1495); "los sancts del parais" (Blanquerna, trad. al valenciá, 1521); "parays" (Milan, Luys: El Cortesano, 1561); "a parays si a Deu... " (Pou: Thesaurus, 1575); "paraís" (Bib. Nac. Ms. 1701, 1587); "los Sants del Pa­raís" (Const. Universitat Va­lencia, 1611); "parays" (Fies­tas en el Conv. del Carmen, 1622); "Paraís terré" (Carbó, fray: Luces de Aurora, 1665); "paraís de roses" (Blay: Ser-mó de la Conquista, 1666); "un paraís terrenal" (Ballester: Ramellet, 1667); "plaja del Parais" (Ord. Costa del R. de Valencia, 1673); "del Paraís un breu mapa" (Valencia per sos Reys, 1802); "va a estar vosté com Eva en lo Parais" (Lladró: El titot de nadal, 1876); "com en lo Paraís" (Ovara, J.: l´anima en un fil, 1881); "un parais" (Portolés: Nelet el d'Alboraya, 1893); "veu en ella la porta del Pa­raís" (El Cullerot. Alacant, 1898); "paraís" (DRACV 1997).

Pero el Canal 9 de Empar Recatalá está ahí para ciscarse en todo lo valenciano y propagar "paradís", igual que el re­catalá "Servei de Retolació" de Camps. Estos agentes pató­genos idiomáticos infectan la memoria del populacho, como ha sucedido a unos festeros de Vila Joyosa, la "Companyia Catalans". Estos tipos, con ayuda de colaboracionistas lo­cales perpetraron "La nostra memoria escrita" (1997), don­de burdamente introducen todo tipo de arcaísmos y catala­nismos impuestos por el expansionismo catalán: "tasca desenvolupada, ramaderia, pesca, llotges, ordres, mentre, emprada, avui, pescadors, gener, col-laborat, amb nosaltres, a més a més, aquesta, arxius...". En realidad no enga­ñan, al reconocer que se trata de un "adaptado al cátala" (p.7). A cualquier antepasado de La Vila le correrían a ´fangaes' por rechazar el sustanti­vo clásico "faena" y sustituirlo por la corrupción catalana "feina". Estos "catalans" de pacotilla no recuperarán ni la memoria ni la vista. En la "científica" trascripción del censal del Magnánim (15 d'agost de 1448), les han tomado el pelo como a panolis, alte­rando las voces al dictado del IEC. En el texto valenciano de 1448 siempre aparece el topó­nimo "Vila Joyosa", pero los listillos Ma Pau Vila y Juan Galiana lo traducen al catalán "Vila Joiosa"; el cardinal "huit" del original lo corrompen en "vuit"; "termens" lo pluralizan en "termes", "pen­dre" lo alteran en "prendre", "atentat" en "atemptat", "real", en "reial", "excelent" en "excel-lent", "nula" en "nul-la", "mentres" en "mentre"; añadiendo todo tipo de bisutería morfoléxica impues­ta por el IEC y el tío Camps.

Para que la cantinflera "Campanyia Catalans" no en­gañe a los vileros, aclararemos que en La Vila jamás renega­ron de su valencianía, como prueba que en el censal de 1448 obtuvieron lo que más deseaban: que "Vila Joyosa e sos termens" fueran conside­rados "carrer de la ciutat de Valencia". Los vileros, hasta el siglo XX, lucharon por mante­ner su condición de valencia­nos, fuera en la Guerra dels Segadors -integrados en los Tercios de Reino en contra de los catalanes-, o defendiendo la costa frente a los musulma­nes. Era un espectáculo dan­tesco y épico la presencia de ji­netes vileros dirigiéndose a la capital de la Ciutat y Reyne con sacos llenos de cabezas de piratas. Entre la documenta­ción valenciana del falso Ar­chivo de la Corona de Aragón (robada por Barcelona ante la estupidez de las autoridades valencianas), figura la autori­zación del 20 de abril de 1590 (Sec, R. Valencia, leg./651), pa­ra recompensar a la compañía de valencianos de Vila Joyosa que, días antes, se había en­frentado a los piratas: "los de la Vila Joyosa han acudido a Valencia con las siete cabezas de moros que mataron y piden se les paguen por cada una cinquenta reales". Las autori­dades, satisfechas "por haber­lo (sic) hecho también (sic) los de Vila Joyosa", abonaron la recompensa ¿Y qué lengua ha­blaban en La Vila y resto del Reino? No la jerga cantinflera que usa la "Companyia Catalans" para traducir el latín en su libro. Por ejemplo, en 1514 se recibía en el Reino la Bula del papa follador León X (de la ganadería de los Médici) Humanista y bon vivant, el Santo Padre presenció en Roma co­medias como la Serafina en "latín, e italiano, castellano y valenciano" (Prop. 1517), pero el idioma de la Iglesia era el latín, por lo que la Bula de 1514 tuvo que ser traducida "del latí en lo nostre parlar valenciá". No al catalán, por supuesto, como hacen en La Vila.

Incluso en el XVIII los vileros sólo se sentían valencia­nos. En la comedia "La Char­pa más vengativa y guapo Baltasaret", impresa en 1748, se narran las hazañas del valien­te Baltasar Llorca de Vila Jo­yosa. Al final de la obra se or­ganiza un baile en la plaza de La Vila, escuchándose frases de las jóvenes vileras: "No fue­ra yo valenciana si no saliera a bailar..., Chiques, anem que ya toquen / el tabalet y donzayna". Hoy gracias a nuestras invictas autoridades, a los vileros se les ha lavado el cere­bro hasta el punto que se ofen­den si se les llama valencia­nos: prefieren ser catalanes, alicantinos, mediterráneos o levantinos. Y espayet al llegir Diario de Valencia, perqué alguna caparra infiltrá mos puncha per raere al menor descuit: Moya apareix com Molla; Muchamel, en Mutxamel; chic, en xic...

Diario de Valencia 4 de abril de 2004

INDICE

http://rgm.idiomavalencia.com